2.28.2006

Cuando la vida es un martirio, el suicidio es un deber...

La anterior frase lapidaria fue escrita por el controvertido, irreverente y prolífico periodista y escritor colombiano José María Vargas Vila. Hijo legítimo del general José María Vargas Vila y de la señora Elvira Bonilla Matiz, nacido en Bogotá el 23 de julio de 1860 y muerto en Barcelona el 23 de mayo de 1933. Excomulgado por la Iglesia Católica por su declarado ateísmo y definido anticlericalismo. Según él, los seres humanos tenemos libertad y autonomía, por lo cual podemos disponer tanto de lo que hacemos en la vida como de nuestra forma de morir; y quienes se encuentran sufriendo una enfermedad incurable tienen derecho a que se les aplique la eutanasia o a suicidarse cuando la vida sea un martirio. Sin embargo, diez años antes de morir él sufrió en La Habana una enfermedad que le dejó completamente ciego, pero no pidió que le aplicaran ninguno de los tipos de eutanasia, ni se suicidó.
Solo en el amor el hombre es grande puesto de rodillas; porque el amor es la unica esclavitud que no deshonra.
Todos los hombres son aptos para perpetuar la especie; la naturaleza forma y escoge aquellos que son dignos de perpetuar la idea.
Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.
Procurarnos el dolor de saber nuestra desgracia y así ser dos veces desgraciado.

1 Comments:

Blogger rev said...

ohh si, la frase de nietzche tiene toda la razon...

10:00 p. m.  

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